La DGT pone en marcha una nueva campaña de control de velocidad en carreteras convencionales y vías urbanas

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CAMPAÑA CONTROL DE VELOCIDAD

Durante los siete días que durará la campaña se dispondrá de todos los equipos y personal disponible y habrá un importante incremento de los controles de vehículos por parte de la Guardia Civil de Tráfico. Igualmente, desde la Jefatura Provincial de Tráfico se ha pedido la colaboración de los ayuntamientos de la provincia para el control de vehículos en las zonas urbanas de sus respectivos municipios.

La Dirección General de Tráfico pondrá en marcha desde el próximo lunes 15 de abril y durante una semana, una nueva campaña de control de velocidad, especialmente en carreteras convencionales y en vías urbanas de la provincia de Jaén. Durante los siete días que durará la campaña, se dispondrá de todos los equipos y personal disponible y habrá un importante incremento de los controles de vehículos por parte de la Guardia Civil de Tráfico.
Igualmente, desde la Jefatura Provincial de Tráfico se ha pedido la colaboración de los ayuntamientos de la provincia para el control de velocidad de vehículos en las zonas urbanas de sus respectivos municipios. Un apoyo muy importante para unificar el mensaje de respeto de los límites de velocidad establecidos, independientemente de la vía por la que se circule.
Debido al alto porcentaje de accidentes y fallecidos que se producen en las carreteras convencionales con la velocidad inadecuada como factor concurrente, se reforzarán los controles en los tramos más peligrosos de este tipo de vías, tanto con patrullas terrestres como con medios aéreos.

Hay que recordar que, a partir del 21 de marzo de 2022 con la entrada en vigor de la Ley 18/2021, de 20 de diciembre, por la que se modifica el texto refundido de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, los conductores no podrán rebasar la velocidad en 20km/h para adelantar en vías convencionales.
Según los estudios, así como la incompatibilidad entre el alcohol y la conducción, el uso del cinturón de seguridad y el casco no son cuestionados, la consideración de la velocidad como factor de riesgo no ha adquirido el mismo nivel de aceptación entre los conductores, a pesar de que en el 23 % de los accidentes mortales se apreció la velocidad como factor concurrente.
En el ámbito urbano la falta de concienciación sobre la repercusión de la velocidad en las consecuencias de los accidentes, singularmente en caso de atropello, es aún más generalizada. Todo ello sin mencionar su influencia negativa sobre el medio ambiente, la calidad de vida y el consumo de combustible.