Alcaldes de municipios rurales y de montaña participan en un encuentro para definir el valor que aportan a la sociedad

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En torno a una veintena de alcaldes y alcaldesas de municipios rurales y de montaña de la provincia de Jaén se han dado cita esta mañana en el Aula de Cultura de la Diputación para tomar parte en un encuentro en el que se han abordado cuestiones como el valor que estos pueblos y sus gentes aportan a la sociedad actual. En esta reunión, presidida por el presidente de la Diputación de Jaén, Francisco Reyes, su homólogo de Huesca, Miguel Gracia, y el presidente de la Asociación Española de Municipios de Montaña, Francés Boya, se ha expuesto el proyecto SOST-Montañas, Modelos para la gestión sostenible de los ecosistemas de las regiones de montaña españolas, y se ha aprovechado para “reflexionar y hablar con estos alcaldes de las dificultades y problemas, pero también de las oportunidades que los municipios de montaña tienen en estos momentos, cuando el tema de la despoblación es una de nuestras principales preocupaciones”, según ha recalcado Reyes.

“Queremos que sean ellos, como verdaderos conocedores del territorio, los que hagan sus reflexiones para aportarlas a una estrategia común que se pueda elaborar en España en torno a este tipo de municipios”, ha enfatizado el presidente de la Diputación de Jaén, quien ha aclarado que este encuentro se produce en un contexto en el que “somos muchos los que estamos convencidos de que la gente quiere vivir en los lugares donde ha nacido, porque aunque hay otros que quieren salir y pueden hacerlo, no deben hacerlo por obligación”. Por ello, Francisco Reyes ha reclamado “medidas específicas por parte de las distintas administraciones europeas, nacionales y regionales para poner en valor los recursos con los que cuentan y las oportunidades que tienen estos territorios”.

 Al respecto, Francés Boya ha puesto en valor el trabajo que desde 2013 se viene realizando desde la Asociación Española de Municipios de Montaña para que “se reconozcan las zonas de montaña, del mundo rural en general, pero es verdad que en la ruralidad estamos pidiendo que haya un debate sereno sobre lo que debe ser el medio rural en el siglo XXI en este país”. Para ello, Boya ha recordado que “gracias a una ayuda dela Fundación de la Biodiversidad del Ministerio de Agricultura estamos haciendo un trabajo para definir cuál es el valor de estas zonas de montaña, lo que se conoce como infraestructuras ecosistémicas”, un estudio con el que se pretende concretar “qué están aportando estos territorios al conjunto de la sociedad, para así poner en valor algo que a veces se ignora o se olvida deliberadamente, como es que el trabajo de los pequeños pueblos de montaña, de agricultores y ganaderos es esencial para unas sociedades urbanas que están evolucionando muy rápidamente, pero que al mismo tiempo tienen muchos problemas desde el punto de vista de la sostenibilidad de sus hábitats urbanos”.

En esta línea, ha apuntado que se quiere determinar “el papel que tienen los bosques, los olivares y el de aquellos que con su trabajo alimentan a las personas que viven en las ciudades, un papel que hay que poner de relieve y calcularlo”. De hecho, y como ejemplo, ha puntualizado que “los italianos ya lo han hecho, la aportación que sus bosques, ríos ytodo lo que se consideran infraestructuras ecosistémicas tiene un valor anual de 99.000 millones de euros, y nosotros tenemos que seguir ese camino, explicarle a la gente que eso que está cuidando la gente de los pueblos tiene un valor en términos de mercado y que ese valor y trabajo que hacen en esos territorios se tiene que compensar”. Por eso, ha concluido, “hay que hablar de servicios públicos y oportunidades en términos de equidad y reabrir el debate sobre la ruralidad y darles a los alcaldes y a la gente que vive en esos territorios las oportunidades, servicios e instrumentos para tener una vida digna, y de eso va la reunión de hoy, vamos a hablar con los alcaldes y escuchar su opinión, que es muy importante”.

 Finalmente, el presidente de la Diputación de Huesca ha puesto el acento en que “lo que en cierto modo queremos es convertirnos en un ‘lobby’, en un elemento de presión por las dificultades que tenemos de hacernos oír en las grandes ciudades”. “Somos conscientes de que nuestra voz es difícil hacerla llegar en una sociedad con problemas territoriales como el de Cataluña, pero en mi opinión el principal problema de España por encima de este es la despoblación o la falta de gente en los territorios”, ha apostillado Miguel Gracia.

Una cuestión que, según el presidente de la Diputación oscense, “ahora se ha puesto de moda, todo el mundo habla de despoblación, pero cuando se habla de este tema habría que decir que las administraciones locales nos encontramos muy solas, coartadas por leyes del Estado que no nos dejan gastar ni nuestros propios recursos”.