La Policía Local interpone 69 denuncias tras controlar 513 vehículos dentro de la campaña de vigilancia

305
DENUNCIAS

La Policía Local ha interpuesto 69 denuncias tras controlar un total de 513 vehículos dentro de la campaña que ha puesto en marcha la Dirección General de Tráfico y que ha contado con la colaboración del Ayuntamiento de Jaén, para intensificar la vigilancia y el control del uso cinturón de seguridad y de los Sistemas de Retención Infantil. Del total de las denuncias, 58 recayeron sobre los propios conductores, y el resto a acompañantes y viajeros en asiento trasero y hubo 2 denunciados por no utilizar los Sistemas de Retención Infantil (RSI). Además, en el marco de estos controles, los agentes de la Policía Local de Jaén han interpuesto varias denuncias por carencias en la documentación relacionadas con la ITV y el carné de conducir. También hay un conductor investigado por uso fraudulento de la certificación de la pegatina de la ITV.

La correcta utilización del cinturón de seguridad es un aspecto de la conducción especialmente sensible, ya que su utilización reduce a la mitad el riesgo de muerte en caso de accidente. Desde la Policía Local se recuerda que, en el caso de los SRI, estos elementos son obligatorios en niños y niñas con una altura inferior a 1,35 metros y recomendable hasta 1,50 metros.

La DGT también recuerda que, frente a aquellos que dicen no usarlo porque “molesta” o porque “van aquí al lado”, los datos demuestran que el cinturón es el dispositivo que más vidas ha salvado y salva en carretera. Además, el airbag no es eficaz si no se complementa con la utilización del cinturón de seguridad, ya que ambos dispositivos están diseñados para funcionar de forma complementaria. El cinturón es imprescindible también en los asientos traseros ya que en caso de impacto frontal, por ejemplo, la probabilidad de que un ocupante de esos asientos golpee mortalmente a otro pasajero de delante puede ser hasta 8 veces mayor.

Sin cinturón de seguridad, a 80 kilómetros/hora los pasajeros de atrás no tienen ninguna forma de sujetarse y son proyectados con los de delante con una fuerza equivalente al golpe de una bola de 1.200 kilogramos a 10 kilómetros/hora, lo que podría matar o lesionar gravemente a los ocupantes de los asientos delanteros. En el caso de los niños, la utilización de los sistemas de retención infantil es aún más importante ya que los datos demuestran que nueve de cada diez lesiones infantiles graves o mortales se habrían evitado si se hubieran utilizado los sistemas de retención obligatorios y que, en caso de accidente, las lesiones se reducen hasta en un 75% con un uso adecuado de los mismos. Los menores deberán ir obligatoriamente sentados en los asientos traseros, salvo cuando el vehículo no disponga de ellos, ya estén ocupados por otros menores o no sea posible instalar en ellos todos los sistemas de retención infantil, y se recomienda que viajen en sentido contrario a la marcha.