La ratio de Jaén del servicio de bomberos está equiparada a la media nacional

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El Ayuntamiento de Jaén deja claro que el Servicio de Prevención y Extinción de Incendios se ajusta en ratio a la media por población fijada a nivel nacional y andaluz y mejora incluso la proporción bombero/habitante del resto de parques de la provincia. De esta forma, desde las Concejalías de Seguridad Ciudadana y Personal se pretende zanjar la manipulación de estos datos con la que los representantes sindicales del Cuerpo pretenden ocultar el verdadero motivo de su disconformidad con la nueva organización del servicio apelando incluso al miedo y la extorsión de la población a través de mentiras que solo dañan a la imagen del Cuerpo.

El edil de Personal, Carlos Alberca, señala que la media nacional según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) es de un bombero por cada 2.324 habitantes, que se eleva a uno por cada 2.598 personas en Andalucía; en Jaén, la proporción es de 2.375 habitantes por bombero, similar a la nacional y mejor que la autonómica. Si se compara con el resto de parques de la provincia, Jaén es la que menos habitantes tiene a su cargo un bombero, ya que de los 2.375 del parque de la capital se pasa a los 5.471 habitantes por bombero de Úbeda, los 4.233 de Martos, 4.342 de Alcalá la Real, 3.490 de Andújar, 3.142 de la Sierra de Cazorla, 2.709 de la de Segura, 2.699 de La Carolina y los 2.609 habitantes por bombero que atiende el parque de Linares.

“Pero es que si atendemos a la superficie de terreno que debe cubrir cada bombero, Jaén sigue estando en la mejor posición. Un bombero de la capital atiende un radio de 24,86 kilómetros cuadrados frente a los 25,47 de media nacional o los 27,65 de media autonómica. Si vamos a los parques de la provincia, los efectivos de estos cuerpos se enfrentan a mayor cantidad de superficie que Jaén en todos los casos, con un máximo de 243 kilómetros cuadrados por cada bombero del servicio que atiende a la Sierra de Segura hasta los 34 kilómetros de Linares. En medio, radios de actuación por agente que van de los 128 kilómetros cuadrados de La Carolina a 137 de la Sierra de Cazorla, por ejemplo.

Por tanto, Alberca deja claro que si los bomberos de Jaén consideran que la capital se encuentra con estas cifras en una deficitaria prestación del servicio y que eso conlleva un riesgo para la población “en España, Andalucía y en la provincia de Jaén debería estar en estado de alerta porque la ratio es menos beneficiosa aún”, sostiene. Es más, remarca que el número de bomberos del parque de Jaén es muy similar “al que tenían en el anterior mandato, donde nunca decidieron protestar, por lo que deberían hablar sin tapujos y contar a la población cuáles son los verdaderos motivos que les mueven a mentir, si es proteger a la población o mantener con la presión y el dinero de todos los jiennenses privilegios económicos personales por encima del interés general”.

El edil recuerda que el Ayuntamiento acomete en su capacidad de autoorganización la regulación del reglamento de bomberos, con más de 20 años de antigüedad y sin adaptación a la nueva normativa, donde se perpetuaba por interés personal y no general un sistema de trabajo rígido que solo admitía turnos de 24 horas y escuadras de 14 bomberos. “No permitir que como en los servicios de otras ciudades el Ayuntamiento pueda organizar una u otra cosa ha dado lugar a que se generen más de 28.000 horas extra anuales que costaban 1,3 millones de euros de todos los vecinos y vecinas de la capital y 250 juicios pendientes por impago de esas horas. Se trata de un pago que debería ser extraordinario y se ha convertido en corriente y que con otra forma de organización no se produciría menoscabo a las arcas municipales. Esto da lugar a nóminas de puestos medios-básicos de más de 90.000 euros anuales, impensables y obscenos porque se pagan con dinero de todos los contribuyentes atendiendo a una situación que roza la prevaricación administrativa. Se trata de un privilegio que no querían perder y esta es la verdadera motivación de sus protestas y no otra”, subraya. “La capacidad de organización del Ayuntamiento nunca debe pasar por situaciones de este tipo; no querer cambiar las cosas para cobrar horas extra por sistema es inadmisible para esta ciudad”, subraya.