MUSEO DE JAÉN
Este jueves 26 de marzo visitamos la sala que completa el discurso expositivo de la sección de Bellas Artes del Museo de Jaén. Dedicada a las décadas entre los años 30 y 70 del siglo XX, se pueden admirar 26 obras que incluyen una mirada a la más reciente creación artística, algunas de estas obras inéditas en las salas del Museo. Se presenta una mirada a la evolución estilística de esta época, en la línea de la marcada en el resto del recorrido expositivo, en la que las influencias mutuas entre artistas y la mirada a la tradición artística de nuestro país están muy presentes.
Los años centrales del siglo XX asisten a un equilibrio entre la vanguardia y las corrientes
más tradicionales. El costumbrismo centrado en el mundo rural con una visión heredera
de la España del cambio de siglo convive con representaciones idealizadas de las clases
burguesas y una mirada más cercana a la vanguardia de autores que habían desplazado el
centro del arte desde Roma a París.
Es el caso de Cristóbal Ruiz Pulido, giennense que, al igual que Zabaleta, Manuel Ángeles
Ortiz y muchos otros emprenden el camino a la capital francesa, tomando allí contacto
con diferentes tendencias vanguardistas, que reflejarán en su obra. Así, Tierras de labor,
de Ruiz Pulido, encabeza una sala centrada una sala que se desarrolla en torno a diferentes
tendencias artísticas en España durante el siglo XX. Comenzando por la obra de José
Espert Labradores valencianos, el recorrido presenta una mirada a la España Negra de
principio de siglo confrontado al idealismo de las composiciones íntimas de José Nogué,
con su Familia de Virgilio Anguita.
En esta época despunta el trabajo de importantes artistas mujeres, que en estos momentos pasan a protagonizar la escena artística y a integrarse y encabezar diferentes movimientos culturales. Las autoras son reconocidas y representadas en su papel de artistas, y sus propuestas diversas aportan visiones que resultan decisivas para un arte en continuo desarrollo. Este reconocimiento que obtuvieron artistas como Teresa Condeminas,
representada con El Espejo, en ocasiones fue negado a otras creadoras, que llegaron a ver
cómo eran borradas de la historia del arte o suplantadas en su autoría, como en el caso de
Margaret Keane, cuyas obras fueron atribuidas durante años a su marido, en uno de los
episodios más conocidos de lucha por la dignidad de la mujer artista. Double Draw es
una de las obras que el Museo de Jaén conserva de la autora y que se presenta en esta
sala.
La creación artística de estas décadas recoge la herencia de la tradición y el impulso de la
vanguardia. La referencia a los maestros italianos de un joven Antonio López, con
Mujeres en diálogo, evolucionará a un destacado hiperrealismo en su obra posterior, y la
mirada personal de Manuel Ángeles Ortiz, con Fugitivos o Rafael Zabaleta, con Buitres,
ejemplifica la diversidad creativa de un siglo en permanente evolución. La sala se cierra
con la mirada contemporánea al patrimonio giennense, con el Homenaje a Zabaleta de
Antonio Gadir, o la mirada contemporánea a la arquitectura y el paisaje de Jesús
Rodríguez de la Torre o Natividad Jiménez, cerrando el espacio la obra de ingreso más
reciente en el Museo de Jaén, Fragmentos de la memoria, de José Mª Guerrero Medina.
Paralelamente a la sala de la exposición permanente de Bellas Artes, se abrirá al público
un espacio temporal, dedicado a los depósitos en el Museo de Jaén, que recogerá los
ingresos más recientes por esta vía, en exposiciones de un año de duración que permitirán
ofrecer nuevas rotaciones de obra regularmente a los visitantes del Museo. Esta sección
se abre con la Colección Mago, un depósito compuesto principalmente por retratos de los
siglos XIX y principios del XX, con autores como Raimundo de Madrazo, Ricardo López
Cabrera o Francisco Pradilla, entre otros, en una muestra que comienza con la exposición
de 11 de las 26 obras que constituyen este depósito de Santiago González Martínez que
ingresó en el Museo de Jaén en 2025.



















