ALCALÁ LA REAL
Alcalá la Real ha vivido este domingo una jornada histórica. Más de 1.500 personas han participado en la manifestación convocada por la Plataforma Stop Biometano de Alcalá la Real y Aldeas, una movilización que, pese a la lluvia constante, ha puesto de manifiesto la fortaleza, la unidad y la determinación de un pueblo que defiende su tierra.
La ciudadanía ha enviado un mensaje alto, claro y contundente: «La planta de biometano
proyectada no es bienvenida en nuestro municipio».
El rechazo expresado durante la manifestación se dirige al proyecto promovido por Desarrollos Bioenergéticos de Andalucía Jaén 1 S.L., impulsado por Nortegas y financiado por capital inversor de JPMorgan y fondos soberanos de Abu Dabi. Miles de vecinos y vecinas han señalado este proyecto industrial como un modelo que pone en riesgo la salud pública, el equilibrio ambiental y el futuro social y económico de Alcalá la Real y sus aldeas. Biometano si, pero no así.
Durante la jornada se denunció de manera clara y reiterada los olores que generaría la actividad prevista, el incremento del tráfico pesado por la red viaria local, la presión sobre el acuífero y los recursos hídricos, el deterioro de la calidad de vida, el entorno y la tranquilidad del municipio, el riesgo para el empleo local y para el modelo productivo que define a Alcalá la Real.
La Plataforma recordó que el municipio debe seguir siendo un referente en gestión
patrimonial, producción de aceite de oliva virgen extra e industria innovadora, y no un
territorio asociado a destrucción ambiental y social.
No permitiremos que Alcalá la Real sea punta de lanza de una industria ‘verde’ solo en
apariencia, diseñada para extraer recursos de los territorios y dejar aquí los impactos
ambientales mientras la energía y los beneficios se marchan fuera.
Un modelo alternativo: biometano local, sostenible y de proximidad
La Plataforma defiende una alternativa democrática y responsable: un modelo de biometano gestionado desde el propio territorio, por almazaras, cooperativas y productores locales. Un modelo capaz de gestionar el alperujo que se produce en el municipio, mantener la energía y el valor añadido en Alcalá la Real, generar empleo de calidad y avanzar hacia una sostenibilidad real, no hacia un negocio ajeno disfrazado de verde.



















