CSIF denuncia que hay más de 200 profesionales de la sanidad jiennense de baja por covid-19, seis veces más que a final de diciembre

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CSIF Sanidad ha exigido a la Junta de Andalucía que adopte todas las medidas necesarias, entre ellas la dotación de mascarillas FFP2 o FFP3, para garantizar la salud de los profesionales de la sanidad. Así lo ha registrado el sindicato tras comprobar el exponencial incremento de contagios y bajas como consecuencia de la variante Ómicron, que ha sextuplicado el número de afectados en apenas dos semanas en la provincia de Jaén.

Según el último informe de las autoridades sanitarias, el 14 de enero había 207 profesionales en esta situación tras contraer el virus, frente a los 35 de finales de diciembre lo cual supone un aumento de 172 efectivos (un 490% más). En números absolutos, desde que empezó la pandemia se ha contagiado la quinta parte de la plantilla total: 1.643 trabajadores, prácticamente el 20% del total. En Andalucía, se encuentran 2.846 profesionales de baja frente a los 986 de finales de diciembre, lo cual supone un aumento de 1.860 efectivos (un 188% más).

En el escrito registrado este mismo jueves, CSIF critica el uso generalizado de mascarilla quirúrgica en lugar de equipos de protección individual y solicita la generalización de mascarillas FFP2 y FFP3, ya que está científicamente demostrado que su grado de protección es mayor y más duradero que la de las quirúrgicas. En este sentido, el sindicato cita que el contagio puede producirse en quince minutos sin mascarilla, en veinte minutos con una de tela y en media hora con una quirúrgica, mientras que ese margen se va a las dos horas y media con la FFP2.

El Sector de Sanidad también denuncia la “inexistente o deficiente formación a los trabajadores” sobre la nueva variante del coronavirus, de ahí que reclame que los profesionales dispongan de esa información. Además, pide una ventilación adecuada y el uso de equipos de alta capacidad de filtración en los lugares de trabajo donde la transmisión aérea del virus suponga un riesgo y no esté garantizada la distancia personal, en consonancia con lo expuesto en el Real Decreto 1076/2021, del pasado 7 de diciembre, que establecía las disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la utilización por los trabajadores de equipos de protección individual

El Sector de Sanidad de CSIF confía en que la Consejería de Salud y Familias adopte todas estas medidas “con carácter inmediato y permanente”. “Se está produciendo un cambio en las condiciones de trabajo debido a la exposición de los trabajadores a la variante Ómicron, pero la Administración no establece el uso de los equipos de protección individual (EPI) que mayor protección proporcionan. Es patente y notorio que se está produciendo un daño a la salud de los profesionales y que existen indicios de que las medidas de prevención que se están tomando en la actualidad resultan insuficientes”, recalcan.

CSIF también advierte a la Junta de que, en caso de no llevar a cabo las actuaciones solicitadas, estaría incumpliendo la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y las recomendaciones que la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó a finales de 2021 relativas al uso de mascarillas por parte de los trabajadores de la salud en entornos donde la ventilación sea deficiente. “El SAS no puede permanecer impasible y mirar para otro lado ante esta lamentable situación”, concluyen.