La Policía Nacional detiene a dos personas en Jaén que transportaban 1,3 kilos de cocaína ocultos en un vehículo

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ALIJO DE DROGA
Agentes de la Policía Nacional adscritos a la Brigada de Seguridad Ciudadana de la Comisaría de Jaén han detenido a un hombre, de 48 años y de nacionalidad colombiana, y a una mujer, de 29 natural de Venezuela, que portaban 1,3 kilogramos de cocaína de gran pureza ocultos en los bajos de su vehículo.
Ambos fueron interceptados en una de las salidas de Jaén capital, en un control establecido por las diferentes Brigadas de Seguridad Ciudadana bajo la coordinación y supervisión del Grupo de Estupefacientes de la Comisaría de Linares.
La droga se encontraba en un habitáculo oculto que había sido practicado en el vehículo y se produjo tras la intervención del Grupo de Estupefacientes de Linares denominada «Operación Sirena» en la que se logró la detención de uno de los mayores suministradores de droga que se movía por toda la provincia jiennense. En dicha intervención, los agentes lograron la aprehensión de 4,2 kilogramos de cocaína que iban a abastecer los diferentes puntos de venta de la provincia.
La Policía ha detallado que los investigadores preveían una posible entrada de cocaína debido al desabastecimiento provocado por la operación «Sirena» y, por ello, se elaboró un dispositivo específico entre todas las comisarías bajo la coordinación y dirección del Grupo de Estupefacientes de Linares.
Se establecieron diferentes vigilancias así como el control de vehículos en los accesos y salidas de Jaén, Linares, Andújar y Úbeda y, fruto de esos controles aleatorios, los agentes observaron un vehículo ocupado por los arrestados, que mostraron un elevado estado de nerviosismo y respondieron a las preguntas de los agentes de forma incoherente, lo que les hizo sospechar que podrían estar transportando algo ilícito.
La droga se encontraba oculta en un habitáculo conocido como caleta y se tuvo que pedir la intervención de Guías Caninos especializados en la búsqueda y detección de sustancias estupefacientes.
Uno de los canes marcó de forma insistente en la zona baja del asiento del conductor la posible existencia de droga, por lo que los agentes retiraron la alfombrilla de la zona y se percataron de modificaciones estructurales como una chapa metálica.
Al abrirla observaron que, oculta bajo la misma existía un habitáculo, conocido en el argot policial como «caleta», con profundidad hasta la parte trasera del vehículo y que tenía en su interior una bolsa de basura de color gris oscuro atada a una varilla metálica.
Tras la apertura de la bolsa, localizaron en su interior una segunda de color blanco, junto a un paquete con envoltorio de plástico negro, en el que estaban los 1,3 kilogramos de cocaína en roca de alta pureza. Dicha sustancia podría haber alcanzado un valor en el mercado negro de 80.000 euros y los detenidos, puestos a disposición de la autoridad judicial, que decretó el ingreso en prisión de los dos arrestados.
La subdelegada, Catalina Madueño, ha alabado el trabajo de la Policía Nacional contra el narcotráfico.